Domótica a grandes rasgos

La palabra domótica es originaria de Francia, (domotique) y viene a significar vivienda automatizada o casa informática. Es decir es la ciencia que se encarga de estudiar las diferentes aplicaciones para automatizar una vivienda. Aunque también es aplicable a un edificio de diferentes características.

Ventajas que ofrece la domótica:

Seguridad: Una de las principales ventajas de la domótica es la seguridad en la vivienda. De hecho estos equipos son los que más auge han experimentado tomándose de manera individualizada. Dentro de este apartado podríamos incluir:

  • Seguridad anti-intrusión: en este grupo están todas las alarmas y equipos de seguridad en viviendas, incluyendo cámaras de seguridad, detectores de presencia volumétricos, sensores magnéticos en puertas y ventanas. En fin lo que se entiende por un equipo de alarma, que además avisa a los equipos de seguridad y te envía un sms.
  • Seguridad de incendios: en anteriores post hablaba de las centralitas de seguridad y los detectores. Esto es un sistema domótico de incendios.
  • Seguridad general: En este apartado podríamos incluir detectores de fugas. Estas podrían ser de gases en la cocina, con corte de válvula y apertura de ventilación; fugas de agua con corte de válvula de acometida; desconexión de enchufes en habitaciones donde haya niños; o sensores de presencia para zonas oscuras.
  • Seguridad para personal necesitado: Estos son los equipos de tele-asistencia. La persona que necesita la ayuda dispone de un equipo con un botón que activa una alarma, permitiendo que los equipos de asistencia sepan del problema o puedan conectar una webcam y un equipo de comunicación, para ver qué le ha sucedido a esta persona y poder hablar con ella. Ya hay sistemas que detectan una caída de la persona indicando una estancia prolongada en el suelo, lo que activa la alarma al personal de asistencia.

Bienestar y ahorro energético: Estos son los sistemas que mejoran el confort en nuestra casa y además nos ayudan a ahorrar energéticamente y mejorar nuestra relación con el medio ambiente. Algunos de estos sistemas son:

  • Control de la climatización, ventilación y calefacción del hogar: Estos equipos son los instalados en edificios singulares que requieren un control complejo de temperatura. Además nos ayudan a gestionar eficientemente el control de la energía, suponiendo un ahorro importante. Pero también se pueden instalar en viviendas, incluso por telegestión. Esto es, puedes controlar desde una aplicación en un móvil, la temperatura que está haciendo en tu casa, subiendo o bajando esta según tu interés. Esto puede ser muy cómodo si por ejemplo, tenemos una casa en el campo a la que queremos ir un fin de semana. Podemos programar que se encienda la calefacción en invierno unas horas antes de nuestra llegada y así estar calentitos todo el fin de semana.
  • Control del riego de los jardines: esto es un sistema muy eficiente con el que ahorrar agua. Con este sistema puedes garantizar el gasto justo de agua según sea la situación climática. Además te ahorra tener que regar tu mismo las plantas todos los días.  Personalmente tengo riego automático. Es comodísimo y muy útil. En mi caso es un sistema económico, no uno sofisticado como el que estamos hablando.
  • Control de iluminación: Podemos controlar remotamente que tipo de iluminación queremos en nuestra casa. Esto es interesante si queremos indicar presencia en casa, aunque estemos en la casa del campo o podemos regular la intensidad de la luz en función del tipo de ambiente que queramos crear.
  • Control del audio: Esta instalación es muy curiosa, podemos centralizar toda la música de la casa a través de un circuito de sonido y altavoces instalados en el techo. De esta forma podemos tener el equipo de música en una habitación y escuchar esta música, si queremos, en toda la casa.
  • Persianas y toldos: Estos elementos se abren o cierran en función de las condiciones climáticas que existan en el exterior y la programación que les apliquemos. Esta opción es muy útil y también supone un ahorro energético al poder aprovechar la luz del sol para calentar o repelerla si está calentando demasiado. Sobre este punto añadiré un dato curioso. Las fuentes ornamentales disponen de un anemómetro para controlar la cantidad de aire que hace, con este equipo se regula la altura de los chorros de la fuente e incluso su apagado. Esto se hace para evitar que el agua se salga del vaso o incluso que llegue a la carretera.

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Gestión: Todas estas posibilidades y otras que existen y de las que no he hablado, se pueden realizar de manera individual. Esto es, podemos tener una alarma en casa o un sistema de riego individual. Lo que hace una vivienda realmente domótica es la posibilidad de gestionar todas estas instalaciones de manera conjunta y a través de un solo equipo. Más aún si lo puedes gestionar desde tu propio móvil a 6.000 km de distancia.

Esto de lo que estoy hablando se trata de disponer en nuestra casa de una pantalla o de una aplicación en el móvil con la cual podamos ver lo que ocurre en las diferentes estancias de la misma a través de webcams, poder encender o controlar el riego, poder variar la temperatura de las diferentes habitaciones o que la alarma de incendios nos dé un aviso en el móvil y podamos ver en tiempo real qué es lo que está pasando en casa o que detector se ha encendido.

Para saber más de estos equipos os adjunto unos link:

Niessen-ABB

Sistema MyHome de Legrand

En próximos post haremos una aproximación al sistema KNX.

Imagenes sacadas de www.domóticaviva.com y www.domóticadavinci.com. Podéis hacer una visita a estas webs para sacar más info de estos equipos e instaladores.

Sistemas de detección de incendios

Un sistema de detección de incendios es un conjunto de elementos que están dispuestos para la detección más o menos temprana del incendio, el aviso de esta situación y la actuación sobre la misma.

Detección y Alarma de Incendios

La detección del incendio o el inicio del mismo puede realizarse de dos maneras:

  • Detección automática: a través de los detectores de incendios de los que hablaba en un post anterior, se detecta la aparición del incendio por un cambio en las condiciones ambientales del local.
  • Detección manual: es una persona la que detecta el incendio y activa un pulsador manual que da la señal del incendio.

Una vez activado cualquiera de estos elementos de control, la centralita recibe el aviso y procede a realizar los siguientes pasos:

  • Activación de alarma: se activan las señales acústicas y visuales pertinentes para informar al personal del edificio de la situación de emergencia.
  • Aviso a los servicios de emergencia: algunas centralitas se ponen directamente en contacto con los servicios de emergencia para garantizar una rápida actuación.
  • Activar los protocolos de extinción: en algunos casos, es la propia centralita quien activa los sistemas de extinción. Estos son casos especiales.

Existen dos tipos de centralitas:

  • Centralitas convencionales: son centralitas más manejables y fáciles de utilizar por el usuario final. Su característica es que pueden distinguir en que local se produce el incendio pero no que detector es el que ha dado el aviso. Por tanto son idoneas para locales pequeños y medianos.

  • Centralitas analógicas o direccionables: en este caso si que se identifica que detector es el que ha dado el aviso. Esto es muy importante para edificios grandes con muchos locales, donde es indispensable saber el foco exacto de inicio del incendio.

Un poco más: Si entramos en la web de Aguilera Electrónica, que es un fabricante de este tipo de equipos podemos sacar más información sobre cada uno de estos elementos. Os extraigo un resumen:

Centralitas convencionales: pueden ser de entre 2 y 16 zonas de detección con hasta 30 detectores por zona, con un número ilimitado de pulsadores. Poseen relé de avería y alarma libres de tensión. No tiene fuente de alimentación propia, pero se le puede contectar una para evitar problemas en caso de fallo de la corriente eléctrica.

Centralitas analógicas: también llamadas algorítmicas. pueden ser de entre 1 y 8 bucles que permiten conectar hasta 125 elementos en cada uno. Estos son más de 1000 elementos controlados uno a uno. Estos equipos pueden ser, además de los detectores, compuertas de ventilación, exutorios, retenedores de puertas. Además, estos equipos cuentan con su propia fuente de alimentación para evitar problemas si nos quedamos sin corriente eléctrica. Estamos hablando de un equipo mucho más complejo que el anterior, tiene memoria de eventos, salidas de comunicación para control remoto a través de Ethernet, aviso a bomberos o conexión a impresora. Además para sistemas muy grandes existe la posibilidad de controlar hasta 32 terminales, entre centralitas, terminales de control remoto y puestos de control. Es mucha información. Si realmente estás interesado en un equipo como este, te recomiendo revisar el catálogo de AE.

Las imágenes han sido sacadas de la web de Aguilera Electrónica, además de la información “extra” sobre las centralitas. Si quereis saber más sobre detectores, centralitas, pulsadores, retenedores de puertas, etc. es un web bastante completa para tener una idea de conjunto de este tipo de instalaciones.

Espero que hay sido útil.

 

Tipos de detectores de Incendios

En un sistema de detección de incendios, los detectores son los elementos que detectan el fuego a través de alguno de los fenómenos que le acompañan: gases, humos, temperaturas o radiación UV, visible o infrarroja. Según el fenómeno que detectan se denominan:

  • Detector de gases de combustión iónico (humos visibles o invisibles):

Detectan gases de combustión, es decir, humos visibles o invisibles.

Se llaman iónicos o de ionización por poseer dos cámaras, ionizadas por un elemento radiactivo, una de medida y otra estanca o cámara patrón. Una pequeñísima corriente de iones de oxígeno y nitrógeno se establece en ambas cámaras. Cuando los gases de combustión modifican la corriente de la cámara de medida se establece una variación de tensión entre cámaras que convenientemente amplificada da la señal de alarma.

  • Detector óptico de humos (humos visibles):

Detectan humos visibles. Se basan en la absorción de luz por los humos en la cámara de medida (oscurecimiento), o también en la difusión de luz por los humos (efecto Tyridall).

Son de construcción muy complicada (más que los iónicos) ya que requieren una fuente luminosa permanente o bien intermitente, una célula captadora y un equipo eléctrico muy complejo.

El efecto perturbador principal es el polvo. Este es un punto importante para su mantenimiento.

  • Detector de temperatura: El efecto a detectar es la temperatura.
    • Fija: son los detectores más antiguos y actúan cuando se alcanza una determinada temperatura. Se basan en la deformación de un bimetal o en la fusión de una aleación (caso de los sprinklers).
    • Termovelocimétrico: miden la velocidad de crecimiento de la temperatura. Normalmente se regula su sensibilidad a unos 10ºC/min. Se basan en fenómenos diversos como dilatación de una varilla metálica, etc. Comparan el calentamiento de una zona sin inercia térmica con otra zona del detector provista de una inercia térmica determinada (que permite modificar la sensibilidad del detector).

Actualmente es raro encontrar instalaciones un poco grandes protegidas por detectores de temperatura fija. Se prefiere utilizar detectores termovelocimétricos que incluyen un dispositivo de detección por temperatura fija.

Sus efectos perturbadores son la elevación de temperatura no procedente de incendio (calefacción, cubiertas no aisladas, etc.).

  • Detector de radiaciones:

Detectan las radiaciones infrarrojas o ultravioletas (según tipos) que acompañan a las llamas. Contienen filtros ópticos, célula captadora y equipo electrónico que amplifica las señales. Son de construcción muy complicada. Requieren mantenimiento similar a los ópticos de humos.

Los efectos perturbadores son radiaciones de cualquier tipo: Sol, cuerpos incandescentes, soldadura, etc.

    • Ultravioleta.
    • Infrarroja (llama).

Como los fenómenos detectados aparecen sucesivamente después de iniciado un incendio, la detección de un detector de gases o humos es más rápida que la de un detector de temperatura, el cual precisa de un cierto incremento en el fuego antes de detectarlo.

En la siguiente imagen se esquematiza la fase del incendio en que actúa cada tipo de detector. La curva corresponde al incendio iniciado por sólidos con fuego de incubación.