7 Generalidades sobre aislamiento térmico

Las tuberías son los elementos que conectan los equipos generadores, calderas, acumuladores, refrigeradores, con los elementos emisores, radiadores, fan-coils o puntos de consumo, grifos, duchas. Deben aislarse correctamente para garantizar un ahorro energético y consumos de agua innecesarios. El reglamento encargado de regular cómo se deben aislar estas tuberías es el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE), según Real Decreto del 20 de Julio de 2007.

¿Qué dice este Reglamento de manera simplificada?

El RITE  en la IT 1.2.4.2.1 nos da siete puntos generales a tener en cuenta:

1. Todos los elementos que intervienen en una instalación térmica, no solo las tuberías, también los accesorios y los equipos, deben estar aislados cuando por ellos circule un fluido, siempre que se cumpla:

  • Que la temperatura del fluido sea menos que la temperatura ambiente del local. Esto es lógico, porque se producen condensaciones en la cara exterior de la tubería.
  • Que la temperatura del fluido sea mayor de 40ºC y circule por locales no calefactados, por ejemplo pasillos, garajes, galerías o falsos techos. Se debe forrar porque se pierde temperatura y también para evitar contactos indeseados por las personas.

2. Los elementos de la instalación que estén instalados a la intemperie, en el exterior del edificio, se deben proteger de la entrada de agua. También hay que tener en cuenta la acción del sol, si no se forrara la coquilla de las tuberías con chapa de aluminio, esta se degradaría muy rápido debido a la radiación.

3. Como es lógico, algunos elementos vienen aislados de fábrica, como es el caso de las calderas. Estos elementos deben cumplir con su normativa específica de aislamiento.

4. Otro punto muy importante es la posibilidad de congelación del fluido que circula por el exterior. El RITE plantea varias técnicas:

  • Echar anticongelante al fluido. Por supuesto esto es para circuitos cerrados.
  • Traceado de la tubería. Esto es poner una resistencia que caliente la tubería. Esta posibilidad no se puede utilizar en subsistemas solares. Es más aplicable a entornos industriales y casos muy concretos.
  • Recircular el fluido para evitar que se solidifique.
  • Aislar la tubería según normativa (UNE-EN ISO 12241 apartado 6). Este es el caso más común de todos.

5. Hay que evitar condensaciones intersticiales instalando una barrera al paso del vapor. El procedimiento lo marca la norma UNE-EN ISO 12241 en el apartado 4.3. Este punto lo que comenta es la posibilidad de que se generen condensaciones de agua en el espacio entre la tubería y la coquilla que la recubre. Estas condensaciones se generarían por la entrada de aire en esta zona y el salto térmico al entrar en contacto con la tubería. En definitiva, hay que garantizar que no se genere ese espacio entre coquilla y tubería

6. Las pérdidas de temperatura totales, por todo el conjunto de las conducciones, no pueden superar el 4% de la potencia máxima que transporta. Esto es aplicable a toda instalación cuyo fluido calorífico no esté sujeto a cambios de estado, por ejemplo el agua.

7. Para calcular el espesor mínimo de los aislamientos se puede optar por uno de estos procedimientos:

  • Simplificado: es el más común. Relaciona el espesor del aislamiento con el diámetro de la tubería a aislar y la temperatura del fluido que circula por ella. Esto lo hace a través de unas tablas en función de si las tuberías discurren por el exterior o el interior de los edificios. Más abajo se ve un ejemplo.
  • Alternativo: el RITE abre la puerta a calcular este espesor a través de un programa informático o mediante cálculos justificativos donde se deben considerar una serie de factores muy similares a los planteados en el estudio del sistema simplificado. Este procedimiento es para casos muy excepcionales, ya que el método simplificado nos cubre todas nuestras necesidades.