Liderar como los grandes directores de orquesta

Este es un post corto, para invitaros a ver un video de Itay Tlagam. Se trata de un director de orquesta sinfónica israelí, discípulo de Leonard Bernstein, que ha sabido relacionar el mundo de la dirección de orquesta sinfónica con el mundo de los negocios y la dirección ejecutiva. Esto lo ha hecho a través de su Programa Maestro, (del cual podéis leer más en el enlace).

El video trata sobre como son los diferentes estilos de gestión y liderazgo a través de varios grandes directores. Con esta charla, Itay nos pone en la piel del músico y cómo este ve las ordenes de cada director. El último me parece fantástico.

Itay Talgam: Lead like the great conductors

Nota: Si no entendéis el inglés, se pueden poner subtítulos en el video.

La Gestión de Activos y la Confiabilidad Humana

En la actualidad las empresas están sufriendo una globalización, ya sea porque se trata de multinacionales que operan en diversos países a escala mundial o debido a la continua industrialización de los procesos, apoyados en una mayor comunicación industrial. Esto lleva a las compañías a mejorar sus procesos y sus industrias para ser más competitivas tanto por su gestión productiva como por el correcto estado de su equipamiento.

<<La Gestión de Activos, en inglés Asset Management (AM), es el proceso integral de gestión a través del cual se agrega valor a la organización mediante el uso y cuidado de los activos en todo su ciclo de vida. La Gestión de Activos Industriales puede definirse como: “El juego de disciplinas, métodos, procedimientos, técnicas y herramientas para optimizar el impacto total de los costos, en la vida de un negocio, en su rendimiento y exposición al riesgo,  asociado con índices de confiabilidad, disponibilidad, eficiencia,  mantenibilidad, longevidad y regulaciones de cumplimiento de la seguridad y del medio ambiente, de los activos físicos de una compañía”>>.

La Confiabilidad Operacional es una de las diferentes metodologías y disciplinas a las que las empresas se pueden acoger para gestionar sus activos y obtener una excelencia industrial. Podríamos destacar tres pilares básicos a trabajar para realizar una correcta gestión de activos:

  • Utilizar el Talento Humano idóneo.
  • Gestionar el Conocimiento Permanente.
  • Tomar las Decisiones Óptimas en forma correcta.  

Esto quiere decir que dentro de la Gestión de Activos, un apartado tremendamente fundamental es el Capital Humano y el conocimiento que este ostenta. En este punto estamos hablando del potencial que cada trabajador ofrece dentro de la compañía, de su talento, de su experiencia y de su capital intelectual.

La Gestión del Talento Humano se podría definir como “el sisthttp://confiabilidad.net/assets/uploads/art/RCA/integral_2.JPGema de políticas, procedimientos y prácticas necesarias para planear, dirigir, organizar, ejecutar y controlar la vinculación, compensación, desarrollo y potenciación del Talento Humano de la organización con el fin de fortalecer la generación de valor”. Es decir son todas las herramientas de que dispone la compañía para gestionar y potenciar el talento humano dentro de su organización con el fin de hacerla más competitiva.

Si nos referimos a la Toma de Decisiones en la aplicación de la Gestión de Activos, disponemos de diversas estrategias de gestión moderna. Quizás la más conocida es la Publicly Available Specification (PAS 55).

La Gestión de Activos no es solo un sistema nuevo para gerenciar organizaciones, es una nueva actitud de las personas que participan en él. Implica grandes cambios en los recursos, en las tecnologías y en los objetivos estratégicos. Pero para ello es necesario predisponer permanentemente a ese capital humano, formarlo, liderarlo y motivarlo. Es responsabilidad de la compañía el no desequilibrar la balanza enfocándose únicamente en el equipamiento técnico, en las estrategias o en el producto sin preocuparse en guiar de la mano a sus trabajadores para que participen activamente en este cambio y en un enriquecimiento mutuo.

Artículo basado en la introducción del libro “Confiabilidad Humana. Claves de la Competitividad Organizacional” (Ing. MSc. Oliverio García Palencia. 2013). Imágenes procedentes del mismo autor extraidas de la web Confiabilidad.net.

La humildad es un instrumento de liderazgo por excelencia

Hoy os traigo un artículo que he leido por internet. Su autora es Carla Sepe, PhD de la Universidad de Florencia, Italia. Es la creadora de la metodología de Capacitación de Managering y socia fundadora de CS Managering.

¿Habéis escuchado alguna vez decir de una persona que es una “persona humilde”? ¿Generalmente qué es lo primero que pensamos, siendo sinceros, o cuál es la imagen que construimos de la “persona humilde”? Que es una persona sin mayores recursos económicos, muy modesta, con muy poca o nada de personalidad, hasta incapaz de hablar en voz alta, ¿verdad?

  ¿Es correcta acaso nuestra visión de lo que es en realidad la humildad? Nosotros, en el Managering, pensamos que humildad – contrariamente a lo que suele leerse en los diccionarios – no es sinónimo de escasez. Para ello, vamos a la etimología de la palabra humildad que viene del latín “humilitas” y ésta, del proto – latín “humus”. Y el humus ¿qué es de la tierra, la parte pobre o la parte rica?

  Por ello, la humildad es la parte rica de un líder. Sólo los líderes potentes de verdad saben ser humildes por naturaleza. Estos líderes saben recibir las semillas (ideas) que lanzan sus colaboradores en su parte fértil, para que con el esfuerzo digno y alturado de cada uno de ellos, esas semillas se transformen en poderosos frutos. Y cuando los colaboradores consiguen hacer crecer frutos potentes ¿no se convierten en colaboradores “ricos”? Y un líder que está rodeado de colaboradores “ricos” ¿no se trasforma también en una persona “rica”? Por ello, ser humilde es ser doblemente rico.

  El  jefe humilde, no aparece en la foto, no se pone las medallas que gana su gente, tampoco espera que se las coloquen, no es el sabelotodo, escucha con paciencia, habla con cordura, jamás grita, solicita consejos. El jefe humilde tiene la visión que como jefe no es nada. Como jefe es sólo instrumento de triunfo de sus colaboradores.

 

Las 5 Cualidades Más Comunes de los Mejores Jefes

Las 5 Cualidades Más Comunes de los Mejores Jefes

Hoy adjunto un post que me ha parecido muy interesante y que además está en sintonía con la línea de post mantenida en este blog hasta ahora.

¿Qué tienen en común los mejores jefes?

A los ojos de sus trabajadores o trabajadoras los mejores jefes son modelos a seguir, personas con personalidades sumamente atractivas y carismáticas. Los mejores jefes son capaces de conseguir que sus empleados se sientan realizados y apasionados con sus proyectes. Por eso un buen jefe debe aprender a motivar y liderar con entusiasmo a todos los que lo rodean.

Haz estas 5 cosas de manera consistente y todo lo demás no tardará en llegar. Tú y tu negocio tendréis muchos beneficios. Recuerda: tú eres el capitán del barco, pero sin los marineros no llegarás jamás a puerto, así que cuídalos.

(Todo son resultados – incluso lo que menos te esperas)

1) Potencia a todos y cada uno de tus empleados

Invierte en ellos. Los empleados sólo son capaces de conseguir aquello por lo que están preparados, fórmalos! y trabaja para que ellos se sientan prioritarios a los intereses a corto plazo, esta es la clave para motivarlos y involucrarlos en el trabajo. Además si tus trabajadores ven que progresan y mejoran van a sentirse más a gusto con su trabajo y los éxitos de la empresa van a pasar a ser también sus éxitos.

2) Resuelve inmediatamente los conflictos

No hay nada que destruya más rápido el optimismo y las ganas de trabajar de un equipo que los problemas y conflictos sin resolver. Además distraen. Los problemas pequeños nunca se van…siempre están allí y se van haciendo mayores poco a poco! Nadie trabaja a gusto con gente con la que no se lleva bien. Realmente tienen un impacto enorme, tanto en tiempo perdido y distracciones como malentendidos que se van sumando. Se entra en una espiral negativa que perjudica a todos y sobretodo a los beneficios.

3) Rescata

Siempre hay alguien a quien los demás no respetan o alguien a quién los demás tienen rencor, ya sea porqué ha fracasado públicamente en alguna tarea o porqué ha perdido las maneras en una reunión. Sea lo que sea seguro que este empleado lucha cada día para recuperar su posición, para que los demás vuelvan a tratarlo y considerarlo cómo un igual.

Pero por desgracia los paradigmas y las concepciones que tenemos de las personas y el rol que alguien adquiere en un equipo son muy difíciles de cambiar, incluso imposibles. Pero no para ti. Respáldale, que encuentre en tu confianza la fuerza para seguir intentando encontrar su lugar en el equipo. Pero no te relajes, sé exigente. Puede pasarte por la cabeza que no tienes tiempo para dedicarte a él o que no tiene sentido, pero entonces vuelve al punto 1 y daté cuenta que tus éxitos dependen de sus éxitos. Él tiene unas cualidades, por eso forma parte de tú equipo, ayúdale! Y si consigues sacarlo del pozo de desgracia en que ha caído no sólo habrás cambiado su vida profesional sino también, estoy seguro de esto, su vida personal. Y sin duda este empleado va a luchar para seguir a tu lado y que la empresa salga adelante.

4) Sirve a los demás, no a ti mismo.

Siendo egoísta y pensando sólo en ti no llegarás muy lejos, lo único que vas a conseguir es caer mal y que nadie quiera ni sienta que debe hacer algo por ti. Si por el contrario te esfuerzas por servir y ayudar a tus trabajadores, todo, absolutamente todo va a cambiar. La clave para triunfar está en que los otros se sientan en deuda contigo, que sientan que tu has echo mucho por ellos y que ellos ahora deben hacer lo mismo por ti. Consigue que tus trabajadores se sientan emocionalmente unidos a ti y tú y tu empresa saldréis viento en popa! Y en el barco no sólo vas tu, sino también todos y cada uno de tus empleados. Ánimo!

5) Recuerda siempre de donde vienes.

Tú no has sido siempre el jefe, así que recuerda como te sentías cuando te trataban bien y te valoraban y como te sentías cuando no te escuchaban o hacían caso. Cuando ves un jugador de futbol que rechaza con malos modos a un fan, piensas “yo nunca haría esto”. Pues bien de alguna manera lo haces. Piensa que para tus empleados, sobretodo los nuevos, tú eres alguien importante, el que manda y está arriba. En cierto modo tus empleados te admiran y se quieren acercar a ti, así que tu trátalos bien y recuerda como te gustaba que te trataran.

Gracias por este post a Territorioprofesional.com

Enrique Muñoz S.

Características principales para ser un buen Líder

Características del líder:

  1. Habilidad para conducir equipos: Conseguir que cada miembro trabaje y aporte lo mejor de si mismo para conseguir un objetivo común.
  2. Visión de futuro: Debe ser capaz de mirar a largo plazo, marcando unos objetivos claros, ambiciosos e intentando vincular al equipo en los mismos. De esta manera se puede anticipar a los cambios, anticiparse a los problemas y buscar mejores soluciones. Además puede y debe conseguir que las personas se identifiquen con las metas marcadas, que las hagan propias.
  3. Pasión por lo que hace: No puedes convencer a tu equipo de la consecución de unos objetivos si tu mismo no estás vinculado con ellos, si no eres un ejemplo de dedicación, de entusiasmo y de coraje.
  4. Cualidades innatas: Son la sal y la pimienta de líder, como comentaba, el carisma, la capacidad de comunicación, capacidad de escucha, son algunas de las cualidades con las que ciertas personas cuentan y que las hace posicionarse al frente del grupo, por lo que son y no por el cargo que ostentan.

Características complementarias:

  1. Visionario: no solo debe tener visión de futuro, sino que debe contar con una visión de conjunto para poder atacar los problemas que se le presentan desde diferentes puntos de vista.
  2. Persona de acción: Después de fijarse unos objetivos marcados por ese enfoque general, el líder debe ser una persona que no se contenta con menos de lo que se ha fijado. Debe ser inconformista y conseguidor de resultados.
  3. Brillante: Aunque uno entre en una empresa y sea el novato, al final tiene que ser brillante. No hace falta ser el mejor en un area determinada, pero para ser líder hay que ser bastante bueno en muchas áreas. Esto es lógico, si no conoces por donde pisas iras errando y tu grupo no te respetará.
  4. Gran comunicador: Hay que saber vender tu visión, tu idea u objetivos no solo a tu grupo, sino también a tus jefes, pero también hay que saber escuchar las ideas que estos te ofrecen. Dentro de esta característica podemos incluir el ser convincente y muy buen negociador. Si eres jefe y obligas a tu grupo a hacer algo “porque yo lo mando”, seguirás siendo jefe, pero no serás un líder. Esa frase es el “killer” del respeto por los empleados que te rodean. Es lo mismo que decir: “yo lo mando, tu no pienses, no opines, no hables”.
  5. Capacidad de mando: Hay que ser capaz de utilizar la autoridad cuando sea necesario. Hay que ser comprensivo pero no blando. El líder es exigente con los empleados y consigo mismo, pero esto no impide el que sea coherente con las situaciones puntuales.
  6. Honesto y cumplidor: Hay que jugar limpio con los subordinados y ser una persona de palabra. El equipo debe tener confianza plena en el líder.
  7. Coherente: El líder debe vivir aquello que predica y su mensaje debe ser coherente en el tiempo, no puede plantear una cosa hoy y lo contrario mañana. Esto no implica que no pueda rectificar o evolucionar en sus planteamientos.

Con todo esto y algo más, se construye un líder a lo largo del tiempo. Como decía uno entra en una empresa siendo el jefe del grupo, si reune ciertas cualidades como las listadas, tiene los conocimientos técnicos necesarios y paciencia suficiente para irse ganando al equipo poco a poco, posiblemente en seis meses o un año podamos hablar de que, además de un jefe, el grupo tiene un líder.

Post basado en curso de liderazgo de AulaFácil.com y en la propia experiencia profesional

http://www.aulafacil.com/Liderazgo/Cursolid.htm

Enrique Muñoz S.

¿Eres un lìder o eres un jefe?

¿Qué es un líder? En mis 9 años como gestor de equipos, me he preguntado siempre si soy un verdadero líder o soy sólo un jefe. Es complicado llegar a un grupo de personas que ya está instaurado y que te presenten como el nuevo “líder” del grupo. ¿Qué significa ser el líder?

Un líder es aquella persona que es capaz de influir en los demás, es el que lleva la voz cantante, el que tiene la opinión más valorada sin tener nada que ver con la posición jerárquica que ocupa.

¡Ufff! Resulta complicado llegar nuevo a un empleo, que te presenten a un grupo de personas que llevan al menos 10 años en su puesto y en esa empresa y que, por firmar un contrato donde pone “jefe de…”, “responsable de…”, seas su líder. Más bien serás su jefe, su superior jerérquico. Un señor al que no conocen pero que tendrán que respetar, que ayudar en sus andanzas, porque nadie entra sabiendo en una empresa. En el ambito industrial, que es donde me muevo, puedes ser muy buen mecánico o eléctrico, incluso ser ingeniero, pero si no conoces las máquinas, no sabes donde están los automatismos o no entiendes el funcionamiento de los equipos, eres una birria de líder. Aunque seas de la vieja escuela, la del grito y el látigo. Darás muchas voces, pero no te respetarán.

Entonces según mi experiencia, entras siendo jefe. Pero ¿cómo hacerse líder? Porque no quiero llevar a la mala interpretación, uno puede ser jefe y líder, no es excluyente. También puede ser jefe, pero no ser el líder del equipo o ser el líder del equipo, pero no ser el jefe del mismo. En mi opinión el líder nace, por sus cualidedes, su carisma, su don de gentes o su capacidad de gestión, pero también se hace y puede ser un muy buen líder, forjado por la experiencia, la formación y alguna cualidad oculta que desconocía, pero que en realidad posee.

En el próximo post daré las características principales para ser un buen líder.

Enrique Muñoz S.