Sistemas de detección de incendios

Un sistema de detección de incendios es un conjunto de elementos que están dispuestos para la detección más o menos temprana del incendio, el aviso de esta situación y la actuación sobre la misma.

Detección y Alarma de Incendios

La detección del incendio o el inicio del mismo puede realizarse de dos maneras:

  • Detección automática: a través de los detectores de incendios de los que hablaba en un post anterior, se detecta la aparición del incendio por un cambio en las condiciones ambientales del local.
  • Detección manual: es una persona la que detecta el incendio y activa un pulsador manual que da la señal del incendio.

Una vez activado cualquiera de estos elementos de control, la centralita recibe el aviso y procede a realizar los siguientes pasos:

  • Activación de alarma: se activan las señales acústicas y visuales pertinentes para informar al personal del edificio de la situación de emergencia.
  • Aviso a los servicios de emergencia: algunas centralitas se ponen directamente en contacto con los servicios de emergencia para garantizar una rápida actuación.
  • Activar los protocolos de extinción: en algunos casos, es la propia centralita quien activa los sistemas de extinción. Estos son casos especiales.

Existen dos tipos de centralitas:

  • Centralitas convencionales: son centralitas más manejables y fáciles de utilizar por el usuario final. Su característica es que pueden distinguir en que local se produce el incendio pero no que detector es el que ha dado el aviso. Por tanto son idoneas para locales pequeños y medianos.

  • Centralitas analógicas o direccionables: en este caso si que se identifica que detector es el que ha dado el aviso. Esto es muy importante para edificios grandes con muchos locales, donde es indispensable saber el foco exacto de inicio del incendio.

Un poco más: Si entramos en la web de Aguilera Electrónica, que es un fabricante de este tipo de equipos podemos sacar más información sobre cada uno de estos elementos. Os extraigo un resumen:

Centralitas convencionales: pueden ser de entre 2 y 16 zonas de detección con hasta 30 detectores por zona, con un número ilimitado de pulsadores. Poseen relé de avería y alarma libres de tensión. No tiene fuente de alimentación propia, pero se le puede contectar una para evitar problemas en caso de fallo de la corriente eléctrica.

Centralitas analógicas: también llamadas algorítmicas. pueden ser de entre 1 y 8 bucles que permiten conectar hasta 125 elementos en cada uno. Estos son más de 1000 elementos controlados uno a uno. Estos equipos pueden ser, además de los detectores, compuertas de ventilación, exutorios, retenedores de puertas. Además, estos equipos cuentan con su propia fuente de alimentación para evitar problemas si nos quedamos sin corriente eléctrica. Estamos hablando de un equipo mucho más complejo que el anterior, tiene memoria de eventos, salidas de comunicación para control remoto a través de Ethernet, aviso a bomberos o conexión a impresora. Además para sistemas muy grandes existe la posibilidad de controlar hasta 32 terminales, entre centralitas, terminales de control remoto y puestos de control. Es mucha información. Si realmente estás interesado en un equipo como este, te recomiendo revisar el catálogo de AE.

Las imágenes han sido sacadas de la web de Aguilera Electrónica, además de la información “extra” sobre las centralitas. Si quereis saber más sobre detectores, centralitas, pulsadores, retenedores de puertas, etc. es un web bastante completa para tener una idea de conjunto de este tipo de instalaciones.

Espero que hay sido útil.

 

Tipos de detectores de Incendios

En un sistema de detección de incendios, los detectores son los elementos que detectan el fuego a través de alguno de los fenómenos que le acompañan: gases, humos, temperaturas o radiación UV, visible o infrarroja. Según el fenómeno que detectan se denominan:

  • Detector de gases de combustión iónico (humos visibles o invisibles):

Detectan gases de combustión, es decir, humos visibles o invisibles.

Se llaman iónicos o de ionización por poseer dos cámaras, ionizadas por un elemento radiactivo, una de medida y otra estanca o cámara patrón. Una pequeñísima corriente de iones de oxígeno y nitrógeno se establece en ambas cámaras. Cuando los gases de combustión modifican la corriente de la cámara de medida se establece una variación de tensión entre cámaras que convenientemente amplificada da la señal de alarma.

  • Detector óptico de humos (humos visibles):

Detectan humos visibles. Se basan en la absorción de luz por los humos en la cámara de medida (oscurecimiento), o también en la difusión de luz por los humos (efecto Tyridall).

Son de construcción muy complicada (más que los iónicos) ya que requieren una fuente luminosa permanente o bien intermitente, una célula captadora y un equipo eléctrico muy complejo.

El efecto perturbador principal es el polvo. Este es un punto importante para su mantenimiento.

  • Detector de temperatura: El efecto a detectar es la temperatura.
    • Fija: son los detectores más antiguos y actúan cuando se alcanza una determinada temperatura. Se basan en la deformación de un bimetal o en la fusión de una aleación (caso de los sprinklers).
    • Termovelocimétrico: miden la velocidad de crecimiento de la temperatura. Normalmente se regula su sensibilidad a unos 10ºC/min. Se basan en fenómenos diversos como dilatación de una varilla metálica, etc. Comparan el calentamiento de una zona sin inercia térmica con otra zona del detector provista de una inercia térmica determinada (que permite modificar la sensibilidad del detector).

Actualmente es raro encontrar instalaciones un poco grandes protegidas por detectores de temperatura fija. Se prefiere utilizar detectores termovelocimétricos que incluyen un dispositivo de detección por temperatura fija.

Sus efectos perturbadores son la elevación de temperatura no procedente de incendio (calefacción, cubiertas no aisladas, etc.).

  • Detector de radiaciones:

Detectan las radiaciones infrarrojas o ultravioletas (según tipos) que acompañan a las llamas. Contienen filtros ópticos, célula captadora y equipo electrónico que amplifica las señales. Son de construcción muy complicada. Requieren mantenimiento similar a los ópticos de humos.

Los efectos perturbadores son radiaciones de cualquier tipo: Sol, cuerpos incandescentes, soldadura, etc.

    • Ultravioleta.
    • Infrarroja (llama).

Como los fenómenos detectados aparecen sucesivamente después de iniciado un incendio, la detección de un detector de gases o humos es más rápida que la de un detector de temperatura, el cual precisa de un cierto incremento en el fuego antes de detectarlo.

En la siguiente imagen se esquematiza la fase del incendio en que actúa cada tipo de detector. La curva corresponde al incendio iniciado por sólidos con fuego de incubación.

Fase de actuación de detectores. Fuegos sólidos

 Para saber más sobre la normativa que regula la instalación de este tipo de equipos en edificación os adjunto el enlace  al CTE, donde aparece una Documento Básico “Seguridad en caso de Incendio” donde se expresan variaciones respecto a la derogada NBE-CPI-96. En concreto os tenéis que ir al documento SI4: Instalaciones de protección contra incendios.